¿Qué es una lista cerrada y voto preferente?
En los tarjetones podrá elegir solo el partido o seleccionar al candidato con su número asignado. Claves para votar bien y evitar que se anule el voto.El 8 de marzo, Colombia vuelve a las urnas para elegir nuevo Congreso de la República. Ese día, los ciudadanos votarán por Senado y por Cámara de Representantes; y quienes quieran participar en las consultas interpartidistas, podrán hacerlo también.
Al llegar a la mesa, lo primero es un paso práctico que define el resto: el votante debe pedirle al jurado los tarjetones que va a usar. En todos los casos recibirá los de Senado y Cámara. Y si decide votar en una consulta, deberá solicitar además el tarjetón respectivo. Es importante tener en cuenta que solo se puede votar en una consulta: el jurado entrega el tarjetón correspondiente y el ciudadano marca un solo voto por el candidato de su preferencia dentro de esa consulta.
"Para Senado y para Cámara de Representantes existen dos modalidades de listas: cerradas y abiertas (con voto preferente). En ambos tarjetones, según el partido, el votante puede encontrarse con una lista donde se vota solo por el partido político o con una donde además se puede marcar un candidato por número”, señala Laura Wills, politóloga y magíster en Ciencia Política de la Universidad de los Andes.
Entender esa distinción y cómo se marca correctamente puede evitar que un voto quede mal registrado o termine anulado.
¿Qué es una lista cerrada?
En una lista cerrada, el elector vota por el partido político, no por un candidato en particular. El partido cuenta con una lista en un orden definido (1, 2, 3, 4…), y ese orden es el que decide quién entra, según el número de curules que obtenga la lista.
En la práctica:
- El voto suma a la lista del partido.
- El orden de elección lo define el partido (o un mecanismo interno).
- Si el partido obtiene, por ejemplo, 3 curules, entran los tres primeros de la lista, en ese orden.
Ventajas: campañas más programáticas, menos competencia interna entre candidatos del mismo partido.
Riesgo: el elector tiene menos control sobre “quién” entra; depende más de cómo el partido armó la lista.
“En ese modelo se vota por un programa: por unas ideas y por lo que el partido definió previamente en sus asambleas y reuniones”, señala la profesora del Departamento de Ciencia Política y Estudios Globales de la Facultad de Ciencias Sociales.
¿Qué es el voto preferente?
En el voto preferente, el elector no solo vota por el partido: también puede escoger a qué candidato de esa lista quiere apoyar. En el tarjetón aparecen los partidos, pero junto a cada uno se listan los aspirantes con un número. Ese número es clave, porque determina la preferencia del votante dentro de la lista.
En este sistema, el partido obtiene curules según la votación total, pero el orden de elección lo definen los votos preferentes: entran primero quienes hayan recibido más respaldo individual.
En la práctica:
- El voto suma al partido y puede sumar a un candidato específico.
- El elector debe llegar con claridad sobre el número de su candidato.
- Si el partido obtiene, por ejemplo, 3 curules, entran los tres candidatos más votados dentro de esa lista (no necesariamente los que estaban primero en el orden original).
Ventaja: el elector tiene más control sobre quién resulta elegido dentro del partido.
Riesgo: puede aumentar la competencia interna, encarecer campañas y fortalecer dinámicas de personalismo o clientelismo.
“La razón de ser del voto preferente, en los partidos que deciden incorporarlo, es permitir que los votantes puedan respaldar a las personas con las que sienten mayor cercanía y en quienes depositan un voto de confianza sobre la representación que esa persona ejercerá posteriormente", señala la vicedecana de Investigaciones en Ciencias Sociales de Los Andes.