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A profundidad
03/02/2026

Francisco Pizano de Brigard (1926 - 2018): educación para transformar al país

En el centenario de su nacimiento, recordamos a Francisco Pizano de Brigard, integrante del grupo fundador de nuestra institución: “No queríamos construir, en cierto modo, una nueva universidad, sino un nuevo país”.

Tenía apenas 21 años y una gran convicción: la educación como herramienta real para transformar el país. Algo que a mediados del siglo XX podía sonar temerario. 

 

Con esa premisa, Francisco Pizano de Brigard y su amigo Mario Laserna Pinzón, junto con un grupo de jóvenes visionarios, se dieron a la tarea de crear una institución de educación superior independiente de toda filiación política y religiosa. Pero no se trataba solo de fundar una universidad, sino de imaginar una distinta: un proyecto capaz de formar ciudadanos con rigor intelectual, sentido ético y responsabilidad frente a su tiempo: la Universidad de los Andes. 

 

Pizano lo dejó plasmado en 1998, durante la celebración de cinco décadas de materialización de aquella grandiosa idea: 


“Los Andes no se fundó para servir los intereses de un grupo social, de una teoría económica, de una región o de un partido; no se fundó para representar un interés social, sino un propósito común. No nos movía al fundarla ni siquiera un exclusivo interés educativo. No queríamos construir, en cierto modo, una nueva universidad, sino un nuevo país”.
Francisco Pizano de Brigard (1926 - 2018)

Juan Mario Laserna, hijo de Mario Laserna, resaltó ese papel esencial en la consolidación de Los Andes:

 

“Francisco Pizano le dio continuidad a la universidad y gran aliento, le gastó quizás más horas, pues mi papá siempre estaba viajando, haciendo conexiones y trayendo ideas nuevas. Él se veía como recolector o cazador de ideas nuevas por el mundo. Fue, en ese sentido, ‘la madre de la universidad’. La arrullaba y la cuidaba mientras mi papá no estaba". 

Francisco Pizano y Mario Laserna

Francisco Pizano de Brigard y Mario Laserna: dos visionarios unidos por la convicción de que la educación podía transformar a Colombia.

Todo esto ocurrió en un momento en que el desarrollo en América Latina se entendía casi exclusivamente en términos económicos. Pizano dejó una advertencia que hoy suena profética: la técnica, sin valores, no conduce a la libertad ni al bienestar humano. 
 

A partir de ese primer impulso, su vínculo con Los Andes se expandió en múltiples roles: profesor, decano de las facultades de Arquitectura y de Artes y Ciencias, y rector (1968 y 1969). También integró el Consejo Directivo como miembro ordinario, vitalicio y honorario, y lo presidió en cuatro periodos. Su huella fue clave, además, en la creación del Departamento de Historia, el Centro de Investigación y Formación en Educación (Cife) y la Facultad de Medicina.

 

Distintas responsabilidades, una misma convicción sostenida en el tiempo: la Universidad como espacio de formación integral y como custodio de cultura, pensamiento crítico y responsabilidad pública.  Así lo expresó en 2012, cuando recibió la Medalla de Oro —máxima distinción otorgada por la Universidad— y aprovechó para insistir en un tema que consideraba urgente: la dimensión moral de la educación. En su discurso advirtió que el país atravesaba una “crisis de la conciencia moral” y que reconstruir un propósito común era una tarea inaplazable: 


"Nunca ha sido más urgente que hoy el devolverle su fuerza de gravedad moral a los actos humanos tanto en la escala de la conducta personal como en todas las dimensiones de la existencia social que finalmente se alimentan mutuamente".
Francisco Pizano de Brigard (1926 - 2018)
Francisco Pizano 100 años de su natalicio

El Consejo Superior otorgó a Francisco Pizano de Brigard la Medalla de Oro de la Universidad de los Andes y creó la Cátedra Francisco Pizano de Brigard en el Centro de Ética. Bogotá, 17 de octubre de 2012.

Nacido en París en 1926 y formado en Arquitectura en Colombia y Estados Unidos, su aporte fue decisivo para consolidar la idea de una formación integral, abierta al debate y sustentada en valores, una preocupación que mantuvo viva hasta el final de su vida académica. 

 

Quienes lo conocieron lo recuerdan como un gran humanista. Un caballero inteligente y justo, elegante al pensar y al expresar sus ideas. El pensador de humor fino cuya calidez se notaba en conversaciones largas y en su forma de contar historias; un amigo leal, “Amigo de sus amigos” como lo afirmaba el ex rector Carlos Angulo Galvis.  

Francisco Pizano 100 años de su natalicio

Su familia también respaldó su sueño desde el inicio: incluso prestaron las sillas de su casa para equipar los primeros salones de clase.

Francisco Pizano 100 años de su natalicio

Los Andes desde la visión de Francisco Pizano de Brigard

 

 

“Esta Universidad nació de un intenso esfuerzo crítico, de una necesidad de claridad, de un hondo aprecio por la lucidez, de un duro gusto por la integridad intelectual”.

 

“La Universidad de los Andes ha sabido servir su propósito inicial de contribuir a que el país se mire como un conjunto de problemas sobre los cuales el hombre puede obrar eficazmente”.

 

“Esta Universidad ha sido el producto de un esfuerzo conjunto de muchos grupos, instituciones y personas. Si no hubiera tenido ese apoyo continuo y decidido, no habría pasado de ser una mera ficción intelectual de mentes jóvenes”.

 

“He aprendido qué es una universidad, cosa que, confieso humildemente, no sabía cuando la fundamos”.

 

Su pensamiento sobre la formación general quedó plasmado en su libro Una visión de la universidad, en el cual expresa la importancia de promover la combinación de la educación científica, profesional y técnica con el conocimiento de los grandes valores religiosos, lógicos, éticos y estéticos que constituyen el legado histórico de la humanidad, y de educar la inteligencia y el carácter para alcanzar una mente crítica, capaz de discernir e investigar. Y, siempre consciente de las exigencias éticas que confieren al proceso intelectual su dignidad, a lo largo de los años mantuvo un vínculo y una presencia entrañable y permanente en la Universidad, a través de su participación y consejería en asuntos vitales para su desarrollo, dentro de las directrices de la declaración de principios de los fundadores.

Francisco Pizano 100 años de su natalicio

Entrega de la Medalla de Oro a Francisco Pizano

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