Pasar al contenido principal
Vida universitaria y comunidad
30/04/2026

Facultad de Medicina y Ciencias de la Salud

La Facultad de Medicina cambia de nombre. Estaa transformación responde a una tendencia global: integrar salud pública, investigación y otras disciplinas en la formación de los estudiantes.
Texto alternativo imagen

En 2004, la Universidad de los Andes abrió su Facultad de Medicina con un solo pregrado. A lo largo de estos 22 años de historia, ha crecido en número de estudiantes y ha ampliado su oferta académica con una escuela de posgrados y programas abiertos a profesionales de distintas disciplinas.

 

Ahora, su denominación cambia a Facultad de Medicina y Ciencias de la Salud. La decisión, aprobada por el Consejo Académico y el Comité Directivo de la Universidad, refleja una evolución que ya venía consolidándose.

 

Jairo Roa, decano de esta unidad académica, explica las razones detrás de esta transformación.

¿Por qué la Facultad de Medicina cambia de nombre?

Jairo Roa (JR): La Facultad de Medicina inició su pregrado hace 22 años. En este tiempo no solo se ha consolidado el posgrado de Medicina, que hoy cuenta con cerca de 1.500 egresados, sino que también hemos construido una escuela de posgrados que reúne cerca de 950 estudiantes.

 

Este crecimiento ha venido acompañado de la incorporación de nuevas áreas. Hoy hablamos de Enfermería, Salud Pública y Epidemiología, que no son exclusivamente medicina y convocan a profesionales de distintas disciplinas.

 

Después de estos avances, consideramos que era el momento adecuado para dar este paso, especialmente porque estamos próximos a iniciar nuestra primera especialidad en Enfermería, con formación en cuidado crítico pediátrico. Esto nos llevó a solicitar al Consejo Académico y al Comité Directivo la aprobación del cambio de nombre.

Jairo Roa

"Hoy hablamos de interprofesionalismo como una característica clave de la formación en salud. Esto implica que médicos, enfermeros, epidemiólogos y otros profesionales trabajen de manera conjunta, reflejando cómo funciona realmente el sistema de salud",
Jairo Roa, decano de Medicina de la Universidad de los Andes.

¿Cómo se llega al nuevo nombre y por qué mantener la palabra Medicina?

JR: Tras un análisis sobre cómo se denominan las facultades de Medicina y Ciencias de la Salud en la región, concluimos que lo más adecuado era mantener nuestra identidad y solo incorporar el otro componente.

 

Consideramos que un nombre centrado únicamente en ‘Salud’ no reflejaba nuestro propósito. Por eso decidimos mantener ‘Medicina y Ciencias de la Salud’, preservando así la identidad, especialmente para nuestros egresados y para quienes actualmente cursan el programa de Medicina.

 

Además, la Facultad cuenta con programas de posgrado en Epidemiología, Salud Pública y Bioética, abiertos no necesariamente para médicos y, en algunos casos, ni siquiera para profesionales de la salud. 

¿Cómo se traduce este cambio en el aula y en la relación con otras facultades?

JR: Desde el pregrado, estamos fortaleciendo nuestra oferta de valor para que los estudiantes de Medicina puedan avanzar en otras áreas de formación y, eventualmente, acceder a una doble titulación o ejercer su profesión desde distintos enfoques.

 

Por ejemplo, al finalizar la carrera pueden haber cursado una parte importante de la Maestría en Ingeniería Biomédica, o avanzar en programas como la Especialización en Epidemiología o en Salud Pública. Este trabajo lo articulamos con las facultades de Ingeniería, Administración, la Escuela de Gobierno, entre otras, lo que refleja que hoy somos una unidad que va mucho más allá de la formación clínica tradicional.

Centro de Prácticas

“Ofrecemos a nuestros estudiantes la posibilidad de construir trayectorias más flexibles, en las que puedan combinar la formación médica con otras áreas y definir desde temprano cómo quieren ejercer su profesión”,
Jairo Roa.

¿El cambio de nombre afecta el pénsum o las materias de los estudiantes actuales?

Jairo Roa (JR): No, para nada. Contamos con un plan de estudios interdisciplinario e interprofesional, enfocado en el trabajo en equipo. Lo que este cambio hará es fortalecer la formación de los estudiantes, brindándoles más herramientas para ejercer su profesión en el siglo XXI.

 

En el caso de Medicina, el pénsum fue diseñado hace 22 años y se ha venido ajustando de manera progresiva según las necesidades del entorno, la evolución del conocimiento y las expectativas de los estudiantes. Sin embargo, el plan de estudios no va a cambiar, ni en este programa ni en los demás.

¿Cuál es el impacto esperado a nivel nacional e internacional?

JR: Una de nuestras metas es seguir creciendo en los rankings. Actualmente somos la cuarta facultad de medicina en el país, pero al consolidarnos como Facultad de Medicina y Ciencias de la Salud ampliamos nuestras capacidades para desarrollar programas multidisciplinarios, fortalecer la investigación y generar impacto en distintas áreas. Además, mantenemos un alto nivel de empleabilidad de nuestros egresados.  

 

Ya tenemos una presencia importante en investigación en regiones, especialmente en temas relacionados con salud y bienestar. Con este cambio, ese alcance se va a fortalecer. También seguimos trabajando con nuestro aliado, la Fundación Santa Fe de Bogotá, que tiene operación en ciudades como Cartagena y proyecta expandirse a Pereira. Esto nos permitirá desarrollar proyectos conjuntos y aumentar la huella en distintos territorios.

Historias relacionadas