Juan Manuel Santos: 10 años después del acuerdo de paz
El Acuerdo de paz de 2016 con las Farc cumple una década y el país sigue hablando de la necesidad de paz. El expresidente Santos reflexiona sobre la situación de este derecho constitucional.¿Cuál sería la situación de Colombia sin el acuerdo de paz de 2016 con las FARC?
A una década de aquel plebiscito, de la renegociación y de la firma del Acuerdo de paz, el país continúa debatiendo la urgente necesidad de una convivencia pacífica que no termina de consolidarse en sus territorios.
Esa inquietud quedó retratada en las más de 600 preguntas enviadas por los asistentes al conversatorio llevado a cabo en la Universidad de los Andes con Juan Manuel Santos, el presidente que impulsó las negociaciones iniciadas en 2012. Fueron diversos los temas que le preguntaron al premio Nobel de la Paz, pero especialmente por los vacíos de la implementación, la situación de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) y las acciones del gobierno actual.
La conversación entre el expresidente Juan Manuel Santos y Angelika Rettberg, decana de la Facultad de Ciencias Sociales de Uniandes, se celebró el 14 de octubre en la Universidad de los Andes durante la jornada de Día Paíz. Esta iniciativa estudiantil y profesoral nació tras el plebiscito de octubre de 2016, cuando la comunidad universitaria decidió crear un espacio de diálogo y reflexión sobre la búsqueda de la paz en Colombia.
¿Cómo ha sido la implementación del Acuerdo de paz?
Santos hizo varios comentarios sobre lo ocurrido tras la firma en el Teatro Colón, empezando por una dura autocrítica: “Mi generación, en cierta forma, no logró entregarles un país en paz”, reconoció.
Detalló cómo las fallas gerenciales y, sobre todo, las decisiones políticas de administraciones posteriores a la firma fracturaron la implementación. Como ejemplo puso el desmonte de 400 pelotones de entrenamiento cívico-militar en las regiones de mayor conflicto y el abandono de las garantías de seguridad. “Esas regiones comenzaron a llenarse de las bandas criminales que merodeaban por ahí, porque era zona de narcotráfico y de violencia”, dijo Santos.
Frente a este panorama, exhortó a la juventud a desechar el derrotismo y a no resignarse a la violencia perpetua, a no perder la esperanza y a seguir buscando la paz, como cuando salieron masivamente a las calles a exigir un acuerdo definitivo después del triunfo del “No”.
Angelika Rettberg, decana de la Facultad de Ciencias Sociales de Uniandes dialogó con el expresidente Juan Manuel Santos.
Daniel Álvarez
“¿Qué pasó después del acuerdo? ¿Por qué estamos viviendo la actual violencia? Lo podemos discutir, pero no es, como algunos dicen, producto del Acuerdo de paz”.
Juan Manuel Santos
Las soluciones están en el Acuerdo de paz
Pese al deterioro en varias regiones, el exmandatario fue enfático en señalar que las soluciones a varios problemas de Colombia ya están escritas en el propio Acuerdo de paz. Santos afirmó que el documento de 320 páginas continúa vigente y aún tiene la capacidad de rendir frutos si los gobiernos de turno deciden ejecutarlo.
Desde la recuperación del control territorial a través de la presencia del Estado y el apoyo de las comunidades, hasta los programas formulados en las zonas más golpeadas por el conflicto, el texto firmado ofrece la hoja de ruta para atender las brechas estructurales y brindar oportunidades a los millones de jóvenes marginados del empleo y la educación, los llamados “ninis”, que, según dijo el exmandatario, representan una de sus mayores preocupaciones.
“El propio presidente actual dijo: ‘Yo quiero un país en paz’, ‘la seguridad es lo que trae la paz’. Y la seguridad es una condición necesaria, pero no la única”.
Juan Manuel Santos
Si todos quieren la paz, ¿por qué sigue la polarización?
En este balance, la decana de Ciencias Sociales, Angelika Rettberg, y el expresidente coincidieron en la urgencia de desactivar la polarización entre el “Sí” y el “No” que fracturó a Colombia desde 2016. Recordaron que tanto quienes respaldaron el texto original como quienes votaron en contra querían alcanzar la paz, lo que debería llevar al país a unir esfuerzos.
Al analizar por qué persisten las trincheras, Santos expuso el fenómeno político de la “teoría del buen enemigo”, en la que para muchos dirigentes construir y mantener vivo a un adversario simbólico es una estrategia electoral.
Al cierre del encuentro también reflexionó sobre la responsabilidad personal y cómo cada uno puede construir la paz en su día a día. Santos, además, recordó un encuentro con Nelson Mandela y dijo que le había sorprendido lo que el político surafricano le reveló como el arma más poderosa: sentarse a dialogar con los contrarios.
“Uno se sienta, generalmente, a decirle al otro por qué tiene que pensar como usted, a imponer sus puntos de vista. No. El diálogo constructivo es todo lo contrario: usted se sienta a escuchar, a aprender del otro, de por qué piensa así. Y ahí empieza a identificar comunes denominadores”.
Ya pasaron 10 años de un acuerdo que sigue su implementación, con aciertos y errores, pero en Santos se nota la esperanza de que lo hecho es un soporte importante de la tan anhelada paz.
Día Paiz se celebra todos los años en la Universidad de los Andes.
Angelika Rettberg, decana de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de los Andes.
Foto: Daniel Álvarez