Los Andes es reconocida por su innovación y tecnología
La revista La Nota Económica reconoce el aporte de la Universidad de los Andes durante el primer cuarto del siglo XXI.
La tarea de las universidades es formar líderes, empresarios y ciudadanos que aporten a un mundo en constante cambio. Estas, como gestoras del conocimiento, están obligadas a innovar continuamente. Durante el primer cuarto del siglo XXI, los cambios han sido vertiginosos y las organizaciones se han visto obligadas a adaptarse. Con ellas las instituciones educativas.
Durante la entrega de los “Galardones a la Excelencia Empresarial”, la revista La Nota Económica reconoció a las 100 empresas que han impulsado el desarrollo empresarial en Colombia en los últimos 25 años, y la Universidad de los Andes fue una de las ganadoras de la categoría de “Innovación y tecnología”.
Según los organizadores, “esta categoría destaca a las empresas que han impulsado su transformación interna mediante la innovación, la incorporación de nuevas tecnologías y el desarrollo de soluciones que fortalecen su competitividad y generan valor para el país”. ¿Por qué una institución educativa, entre otros los sectores, gana en esta categoría?
Las universidades pueden ser vistas como instituciones tradicionales y rígidas, pero para Karina Ricaurte, directora de Gestión Humana y Desarrollo Organizacional, quien recibió el galardón en representación de Los Andes, detrás de la misión académica “existe una organización que también innova, transforma sus procesos, incorpora tecnología y trabaja permanentemente para ofrecer experiencias memorables”.
Juan Pablo Soto, vicedecano de Relaciones Corporativas de la Facultad de Administración, dice que la clave de las instituciones de educación superior está en que por medio de la investigación, la creación y la formación de profesionales, transfieren conocimiento a todas las industrias.
Así, deben innovar en dos frentes: la ciencia que entregan y en su funcionamiento y oferta académica. A medida que todos los sectores evolucionan, las universidades están obligadas a ir a la vanguardia para apoyarlos.
Ceremonia del Galardón excelencia empresarial. Foto: Cortesía La Nota Económica
Cambio global e innovación educativa
La tecnología ha sido el motor de la innovación empresarial, y este impacto también es evidente en las herramientas y relaciones cotidianas. A casi dos décadas de que Steve Jobs presentara el primer iPhone, el dispositivo se ha vuelto indispensable para acceder a servicios de salud, transporte o finanzas.
Esa tecnología hace que la agilidad de los procesos y la forma de interactuar entre las personas y las compañías también se transforme. Un ejemplo fue la pandemia de covid-19, que redefinió la interacción entre estudiantes, profesores y el conocimiento. Aunque ya existía la virtualidad, el 2020 impulsó a las universidades a innovar en modelos educativos híbridos, aulas virtuales y a implementar tecnologías e infraestructura para el aprendizaje.
“La forma en que podemos formarlos como profesionales tiene que cambiar –dice Soto– pero a las empresas también les obliga a entender estas juventudes: cómo interactuar con ellas y cómo incorporarlas al mundo laboral”. Además, señala que este fenómeno no se limita a los jóvenes. El aumento de la esperanza de vida y la necesidad de actualización constante han llevado a que más adultos mayores busquen programas educativos. Para atender esta demanda, universidades como la de Los Andes han desarrollado nuevos pregrados, posgrados y cursos de educación continua, diseñados para diferentes públicos y etapas de la vida, además de ofrecer formatos más flexibles como las micro y macrocredenciales.
Con la perspectiva de esos cambios, en 2024, Los Andes lanzó su campaña Transformación Uniandes, en la que invitó a toda su comunidad a sumarse para trabajar por una universidad más flexible, personalizada, diversa y con educación para toda la vida. Incluso, creó la Vicerrectoría de Transformación Digital.
Karina Ricaurte, directora de Gestión Humana y Desarrollo Organizacional, recibió el galardón en representación de la institución. Foto: La Nota Económica.
Transferencia de tecnología
Una de las críticas a las instituciones educativas es la desconexión con la industria. Esto puede ser cierto para algunas disciplinas, pero Juan Pablo Soto resalta la importancia de las relaciones corporativas entre Universidades y empresas de diferentes sectores, en dónde el desafío está en la producción de nuevo conocimiento y programas para sus empleados.
Facultades como la de Administración mantiene un diálogo constante con las organizaciones, no solo trabajando con ellas, sino también analizándolas y observando sus cambios; la Universidad construye y transmite así conocimiento. Gran parte de los proyectos de innovación surgen de esta colaboración y de centros como el Ecosistema de Innovación, Emprendimiento y Transferencia.
Para Karina Ricaurte, esta evolución tecnológica se centra en el factor humano: “Hemos incorporado herramientas y soluciones digitales que hacen nuestros procesos más ágiles y eficientes, permitiéndonos dedicar más tiempo a las personas que están en el centro de nuestra labor: nuestros estudiantes, profesores, administrativos, egresados, contratistas, entre otros. Creemos que la tecnología no reemplaza el talento humano, sino que lo potencia”.
El galardón reconoce el impacto de un liderazgo organizacional impulsado por la tecnología y el compromiso de seguir ofreciendo conocimiento de vanguardia al país.
Equipo de Gestión Humana y Desarrollo Organizacional: Gloria Moreno, Karina Ricaurte, Liliana Vargas, Dra. Catherine Jaller. Foto: La Nota Económica.