Uniandes presenta su Declaración de Integridad
¿Qué significa actuar con integridad en una universidad? Los Andes lanza su Declaración para orientar dicha conversación en su comunidad.
La integridad suele asociarse con no hacer trampa. Pero en una comunidad académica el concepto va mucho más allá. Incluye la forma en que se enseña, se investiga, se toman decisiones institucionales y se construyen relaciones con la sociedad.
Bajo esa idea, la Universidad de los Andes presenta su Declaración de Integridad, un documento que busca explicar qué significa actuar bajo este valor en el interior de la vida universitaria.
La propuesta, expuesta ante el Consejo Académico, inicia su proceso de divulgación en la comunidad uniandina con la idea de poner sobre la mesa una definición compartida sobre las prácticas que fortalecen —o debilitan— la formación educativa.
La iniciativa fue impulsada por el comité de integridad institucional, que reúne a la Decanatura de Estudiantes, representantes de todas las facultades —entre profesores y secretarios disciplinarios—, Educación General, el Centro de Ética Aplicada, la Dirección de Gestión Humana y Organizacional, la Dirección Administrativa, la Dirección de Comunicaciones Estratégicas y la representación estudiantil de pregrado.
Detrás de este proyecto hay una reflexión institucional que tomó fuerza en los últimos años y Ángela Patiño, jefe de consejería del Centro de Apoyo de la Decanatura de Estudiantes, explica cómo surgió, qué significa y qué busca promover.
“La integridad es mucho más que el fraude, mucho más que la trampa, y debemos pensarla con un alcance más amplio: involucrar al resto de la comunidad, no centrarnos solo en los estudiantes de pregrado, sino entender que esta es una comunidad muy grande y que dicho valor nos convoca a todos”,
Ángela Patiño, jefe de Consejería de Los Andes.
¿Qué es y qué propone?
Pregunta: ¿Qué es exactamente la Declaración de Integridad y qué busca promover dentro de la comunidad?
Ángela Patiño (AP): Es un documento que explica qué entendemos por integridad en Los Andes. No está dirigido únicamente a los estudiantes: convoca a todos los miembros de la institución, porque es un valor que atraviesa cada dimensión de la vida universitaria.
Lo que busca es que cada persona la entienda, la conozca y la viva en su cotidianidad.
Pregunta: ¿Cómo define la universidad la integridad dentro de esta Declaración?
AP: En la institución, la integridad significa actuar con firmeza, pero sin dogmatismo, para proteger los bienes que persigue la práctica académica. Es decir, con convicción, pero siempre abiertos a la duda, al debate y a la evidencia.
Ahora, ¿cuáles son los bienes que cuidamos? El primero, y quizás el más evidente, es la enseñanza y el aprendizaje: todos los procesos de formación de nuestros estudiantes. El segundo es la investigación, la creación y la innovación. El tercero tiene que ver con el desarrollo institucional. Y el cuarto abarca el compromiso con la comunidad y con la sociedad.
Pregunta: ¿La Declaración funciona como una normativa o un reglamento dentro de la universidad?
AP: No es un reglamento ni una lista exhaustiva de normas. Es un documento que ofrece ejemplos concretos de prácticas asociadas a cada uno de esos cuatro bienes: algunas los fortalecen, otras los debilitan.
Entre las que las fortalecen están, en particular, la corresponsabilidad entre profesores y estudiantes en los procesos de enseñanza-aprendizaje; participar activamente en los órganos de decisión cuando se tiene información relevante; conocer y cumplir los reglamentos de la universidad; o brindar una atención eficiente a todos los usuarios a través de una comunicación empática.
"La pregunta que le hacemos a los miembros de la comunidad es: si esta es la integridad, ¿qué significa eso en su vida diaria como empleado, como profesor, como estudiante?",
Ángela Patiño, psicóloga con maestría en Consejería.
El origen de la iniciativa
Pregunta: ¿Por qué surge esta iniciativa dentro de la Universidad de los Andes?
AP: Surge del Comité de Integridad Institucional. Este se formalizó durante la pandemia, aunque venía funcionando desde años atrás. En ese momento era más pequeño y su trabajo estaba centrado principalmente en entender el fenómeno del fraude académico: copia, plagio y otras prácticas similares. Pero en las conversaciones del comité entre 2020 y 2021 surgió una reflexión: la integridad era mucho más que el fraude académico, y debíamos abordarla con una mirada más amplia sobre toda la vida universitaria.
Pregunta: ¿Es la primera vez que la Universidad de los Andes lanza una Declaración específica sobre integridad?
AP: Como Declaración de Integridad, sí es la primera vez. Ya teníamos desde 2016 la Declaración de los cuatro valores —excelencia, libertad, integridad y solidaridad—, aunque ahí está incluida, este documento profundiza específicamente en ese concepto para llenar un vacío que encontramos en las investigaciones del Comité ya mencionado.
Esta Declaración no pretende reemplazar los reglamentos existentes ni añadir nuevas sanciones. Su apuesta es más ambiciosa: que la integridad deje de ser solo una obligación formal y se convierta en parte del lenguaje cotidiano de la comunidad uniandina.