Exposición El Barrio: la ciencia de vivir juntos
¿Qué tiene que ver la ciencia con una panadería, una esquina, un parque, una escuela o un vagón de metro? Hasta el 15 de agosto, esta exposición invita a responder esa pregunta desde los lugares donde ocurre la vida en común: el barrio.¿Qué tiene que ver la ciencia con una calle, una esquina, una tienda, una escuela o el vagón de un metro?
La exposición El Barrio: la ciencia de vivir juntos invita a responder esa pregunta desde la vida diaria. El barrio es mucho más que cemento, es el lugar donde crecemos y aprendemos a convivir con personas distintas y donde se hacen visibles los grandes desafíos de la vida en sociedad. Un entorno que despierta la curiosidad de quienes estudian la convivencia, el cuidado, la movilidad, la desigualdad, la cultura, la democracia y las formas en que una sociedad se reconoce a sí misma.
Por eso, para la Facultad de Ciencias Sociales y la Vicerrectoría de Investigación y Creación de la Universidad de los Andes, esta exhibición se convirtió en el escenario ideal para divulgar conocimiento. No desde el lenguaje tradicional de los artículos académicos, los libros o las conferencias, sino desde una experiencia inmersiva que invita a caminar, observar, conversar y preguntarse por aquello que parece cotidiano, pero que está atravesado por profundas preguntas sociales.
“Ahora más que nunca es importante hablar de convivencia, de vivir en sociedad y de vivir en grupo. Desde hace miles de años los humanos hemos solucionado nuestros problemas colectivamente, y esta exposición es una excusa para recordar que la vida en barrio, conocer a los vecinos e interactuar con ellos sigue siendo algo muy valioso”, explica líder del BioCore de la Vicerrectoría de Investigación y Creación.
La muestra está compuesta por diferentes espacios que recrean la vida de un barrio: una zona de renovación urbana, huertos urbanos, una casa, un espacio dedicado al cuidado, un parque, una panadería, una estación que evoca el metro de Bogotá, una escuela y una cueva que recuerda los orígenes de la vida en comunidad. Cada lugar funciona como una puerta de entrada a investigaciones, preguntas y conversaciones sobre la forma en que vivimos juntos.
“Desde que surgió la idea buscamos algo distinto: que niñas, niños, adultos mayores, familias y personas que no necesariamente están cerca de la Universidad pudieran acercarse a las preguntas de las ciencias sociales. El arte es una herramienta ganadora para divulgar nuestro conocimiento”, señala Laura Wills Otero, vicedecana de Investigaciones de la Facultad de Ciencias Sociales.
La dirección de arte estuvo a cargo de Alejandro Ospina García, quien convirtió el concepto en una escenografía de 500 metros cuadrados. Su trabajo se revela en los detalles: paredes que parecen de ladrillo, muros con marcas y texturas urbanas, postes, señales, fachadas y objetos que evocan la vida de cualquier barrio latinoamericano. Al mirar de cerca, los visitantes descubren que cada elemento hace parte de una puesta en escena pensada para borrar, por momentos, la frontera entre la galería y la calle.
“Al principio pensamos: ¿qué tal si construimos un barrio aquí adentro? Parecía imposible, pero ahí viene la pregunta del arte: ¿realmente es imposible?”, cuenta Ospina. La respuesta está en el montaje: fachadas, texturas, ladrillos, señales, detalles urbanos, una panadería real y espacios que combinan lo reconocible con lo simbólico.
Con muros, fachadas y detalles urbanos construidos desde la dirección de arte, la exposición transforma el espacio en un barrio, donde cada textura y color ayuda a contar la vida en comunidad.
Actividades durante las semanas de exhibición
La muestra inmersiva también contará con una programación de talleres, conversaciones, ciclos de cine, muestras artísticas y otras actividades abiertas al público, que buscan ampliar las preguntas planteadas en la exposición y fortalecer el diálogo entre la Universidad y la ciudadanía.
La exposición es una realidad gracias al trabajo colaborativo de todas las facultades de la Universidad de los Andes, así como unidades administrativas como la Biblioteca, la Gerencia del Campus y Colibrí, además de cerca de 30 instituciones aliadas que aportaron conocimientos, experiencias y contenidos para el desarrollo de la muestra.
Entre ellas se encuentran la Alcaldía Mayor de Bogotá, la Secretaría Distrital de la Mujer, la Secretaría Distrital de Integración Social, la Secretaría Distrital de Cultura, Recreación y Deporte, el Instituto Distrital de Recreación y Deporte (IDRD), el Jardín Botánico de Bogotá José Celestino Mutis, la Registraduría Nacional del Estado Civil, la Empresa Metro de Bogotá, la Alcaldía Local de La Candelaria y diferentes organizaciones sociales, culturales y comunitarias que participaron en el diseño de los distintos espacios de la exposición.
"El conocimiento cumple plenamente su misión cuando se encuentra con la sociedad. Esta exposición refleja una universidad abierta, que sale del campus para dialogar con las personas y dar nueva vida a la investigación", afirmó Raquel Bernal Salazar, rectora de la Universidad de los Andes, en la inauguración de la exposición.
“En todos esos espacios se tejen relaciones sociales que una mirada desde las ciencias sociales permite comprender [...] Esta exposición muestra que muchos de esos temas son trabajados por mis colegas de la Universidad de los Andes desde diferentes disciplinas”.
Angelika Rettberg, decana de la Facultad de Ciencias Sociales.
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