Beatriz González, maestra de la memoria (1932 - 2026)
Lamentamos profundamente el fallecimiento de la maestra Beatriz González, reconocida artista colombiana, egresada y Doctora Honoris Causa de nuestra institución.En la Universidad de los Andes lamentamos profundamente el fallecimiento de la maestra Beatriz González (1932–2026), egresada de la Escuela de Bellas Artes (1962) y Doctora Honoris Causa de la Universidad de los Andes.
La maestra Beatriz nació en Bucaramanga, en 1932, y fue una de las figuras más influyentes del arte colombiano contemporáneo y referente ético, intelectual y pedagógico para diferentes generaciones de artistas.
Dedicó su vida a pensar el arte como un ejercicio crítico y sensible, profundamente ligado a la historia, la memoria y las imágenes de la vida cotidiana del país. Su obra, reconocida nacional e internacionalmente, dejó una huella indeleble en la cultura visual colombiana.
Culminó su carrera en 1962 en la entonces Escuela de Bellas Artes de la Universidad de los Andes y contaba, además, con estudios en grabado de la academia de Bellas Artes de Róterdam. En sus primeras obras desarrolló un lenguaje que dialogó con la historia del arte universal y con las imágenes populares y mediáticas del país, abordando con ironía y profundidad las relaciones entre poder, representación y memoria. El Museum of Fine Arts de Houston resaltó que “su mayor aporte al arte contemporáneo quizás sea la profundidad e intensidad con que aborda el dolor en lo individual y en lo colectivo”.
Una parte fundamental de su producción artística estuvo dedicada a confrontar la violencia y a dignificar la memoria de las víctimas del conflicto armado. Para Beatriz González, el arte cumplía una función ética ineludible: “Yo pienso que lo que hago y que he hecho siempre es hacerle un servicio a la memoria. La memoria es cuestionada, la memoria es frágil. […] En cierta forma, al transformarlas en una obra de arte, la gente accede más, porque uno mira esto y retira la mirada. Para mí, uno necesita conmoverse y no ser un receptor frío” contó la maestra en el audiovisual 'Beatriz González su obra y motivaciones' de Señal Memoria.
Obras como Auras Anónimas, intervención de los columbarios del Cementerio Central de Bogotá, constituyen uno de los gestos más contundentes del arte colombiano reciente. En este proyecto, en el que intervino más de nueve mil lápidas anónimas, Beatriz González transformó un espacio funerario en un lugar de memoria colectiva y duelo público, articulando de manera ejemplar su mirada estética con una profunda conciencia histórica y humana. “Cada muerto que pasó por acá tiene su aura. Quiero ofrecer un espacio para que quienes vengan puedan hacer su duelo”, afirmaba la maestra. Esta misma sensibilidad atraviesa otras obras y series emblemáticas de su trayectoria, como Los suicidas del Sisga, Las delicias, La rendición de Breda y Apuntes para la historia extensa, así como sus múltiples reinterpretaciones de imágenes de prensa, con las que renovó de manera radical la pintura en Colombia y abrió un campo de reflexión crítica sobre la violencia, la memoria y la representación.
Foto: Catálogo razonado de Beatriz González. Banco de Archivos Digitales de Artes en Colombia
De manera coherente con esta visión, su trabajo se proyectó también en una labor curatorial e institucional decisiva para el fortalecimiento del arte en el país. Durante catorce años dirigió las colecciones de arte e historia del Museo Nacional de Colombia, fue directora de educación del Museo de Arte Moderno de Bogotá durante trece años y, desde 1985, asesoró las colecciones de arte del Banco de la República, contribuyendo a consolidar una institucionalidad cultural sólida, crítica y comprometida con la historia.
Su obra y su trayectoria fueron reconocidas nacional e internacionalmente: expuso en instituciones como el Museum of Modern Art (MoMA) de Nueva York, el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía de Madrid, el Museum of Fine Arts de Houston y la Casa de las Américas en La Habana, y recibió distinciones como el título de Maestra honoris causa por la Universidad de Antioquia (2000), el Premio Vida y Obra del Ministerio de Cultura (2006), el Doctorado Honoris Causa por la Universidad de los Andes (2020) y la Medalla Orden Civil al Mérito en el Grado de Comendador, otorgada por la Alcaldía de Bogotá en 2025.
Una cosa muy bonita de trabajar con la maestra es ver la manera generosa como integra estudiantes y colaboradores a sus proyectos, su generosidad con la bibliografía, con la información y con la revisión de las investigaciones
Verónica Uribe Hanabergh, exdirectora del Departamento de Historia del Arte.
Entre 2008 y 2012, Beatriz González regresó a la Universidad de los Andes como profesora del Departamento de Arte, donde ofreció el curso de Historia del arte del siglo XIX en Colombia, un periodo que no había sido abordado de manera sistemática en la Universidad.
Ella nos hizo mirar hacia atrás. Si no fuera por Beatriz, realmente en el arte colombiano no se hablaría del siglo XIX.
Carolina Franco, profesora del Departamento de Arte.
De dicho curso nació el Manual de arte del siglo XIX en Colombia, el primer libro enteramente dedicado a este periodo. Como afirmó Patricia Zalamea, exdecana de la Facultad de Artes y Humanidades, “Este manual tiene un impacto de larga duración sobre múltiples generaciones de historiadores e historiadores del arte porque es comprensivo de los fenómenos artísticos del siglo XIX y, a la vez, una introducción para desarrollar estos estudios de manera más amplia” en un cubrimiento periodístico de la Facultad de Artes y Humanidades.
En reconocimiento a décadas de trabajo artístico, intelectual y pedagógico, la Universidad de los Andes le otorgó en 2020 el título de Doctora Honoris Causa, el primero concedido a una mujer en la historia de la institución. Durante la ceremonia, Alejandro Gaviria, entonces rector de la Universidad, destacó el alcance histórico de su obra: “Tengo la convicción de que las artes son las que, de manera más elocuente, contarán a las generaciones futuras lo que ocurrió en este país. En ese sentido, la obra de Beatriz González se interpreta como un testimonio de su época y, al mismo tiempo, de nuestro presente”.
González reflexionó de manera constante sobre la formación artística y el papel de la academia. En una de sus charlas recordaba a figuras como Juan Antonio Roda, uno de sus grandes maestros, transformó la educación artística en la Universidad, al dejar atrás una visión ornamental del arte y consolidarlo como una profesión intelectual, crítica y exigente, en la que las mujeres pudieron construir un pensamiento propio.
El legado de Beatriz González vive en su obra, en los archivos que ayudó a preservar, en las instituciones que transformó y en las generaciones que aprendieron de su mirada crítica, su generosidad intelectual y su compromiso con la memoria colectiva. Hoy la Universidad despide a una maestra cuya vida estuvo marcada por la lucidez, la valentía y la convicción de que el arte es una forma de pensamiento y de responsabilidad histórica.
La Universidad de los Andes expresa sus más sinceras condolencias a su hijo Daniel Ripoll González, a sus familiares, amigos, colegas y a toda la comunidad artística y académica que encontró en Beatriz González una guía, una maestra y una voz imprescindible para comprender el arte y la historia de Colombia.