Hospital simulado: transformando la formación médica
El renovado Centro de Simulación Clínica de Uniandes incorpora inteligencia artificial, realidad virtual y monitoreo remoto para llevar la formación médica a un nivel más alto.Una camilla, un monitor de signos vitales, un ventilador mecánico, equipos médicos, un computador y un paciente que espera ser atendido. Aunque a simple vista la escena representa la habitación de cualquier hospital, se trata del renovado Centro de Simulación Clínica de la Facultad de Medicina y Ciencias de la Salud de la Universidad de los Andes, un espacio diseñado para la práctica de los futuros médicos.
El lugar, además, incorpora monitoreo multicámara, inteligencia artificial, realidad virtual y herramientas que permiten recrear escenarios clínicos cada vez más cercanos a la realidad.
Para Jairo Roa, decano de la Facultad de Medicina y Ciencias de la Salud, este avance evidencia el paso de un modelo tradicional a uno apoyado por tecnología: "Era muy lineal. Hoy es un centro digital y eso es lo que estamos celebrando".
La apuesta coincide con una tendencia internacional. En 2026, la Organización Mundial de la Salud afirmó que la simulación debe integrarse en los sistemas de salud porque fortalece las competencias, mejora el trabajo en equipo y contribuye a la seguridad del paciente. El organismo también señala que el desafío ya no es demostrar su valor, sino llevarla a la práctica a gran escala.
El hospital simulado entrena:
- Habilidades clínicas y quirúrgicas básicas y avanzadas
- Razonamiento clínico en diferentes contextos asistenciales
- Diseño e implementación de escenarios simulados
- Habilidades de comunicación clínica
- Entornos inmersivos de aprendizaje
¿Qué tiene el Centro de Simulación Clínica de la Universidad de los Andes?
Aunque el hospital simulado existe desde hace casi dos décadas, esta modernización cambia la forma en que estudiantes y profesores interactúan con los escenarios clínicos.
En cada uno de sus cubículos se reproduce el entorno de una sala de atención con camillas, computadores, monitores, equipos biomédicos y simuladores de alta fidelidad. Allí, los estudiantes pueden realizar procedimientos con maniquíes que reaccionan fisiológicamente, atender actores que interpretan pacientes y enfrentarse a situaciones clínicas complejas antes de hacerlo en situaciones reales.
Ahora, la experiencia está potenciada por una infraestructura tecnológica que conecta todo el sistema.
"Tenemos salas de control, monitoreo multicámara y simuladores de alta fidelidad. Yo puedo estar en Beijing y ver lo que está ocurriendo en la sala. Incluso es posible grabar lo que está ocurriendo y volverlo a ver 100 veces",
explica Diego Vivas, director del Centro de Simulación Clínica.
Además de observar una práctica desde cualquier lugar del mundo, el sistema permite conservar cada grabación, asociarla con rúbricas de evaluación y analizar cada decisión tomada por los estudiantes.
El Centro tiene salas electrónicas con control digital de iluminación y video.
Las salas están conectadas entre sí, lo que permite desarrollar escenarios clínicos simultáneos.
La simulación clínica: la transformación de la educación médica
La historia del Centro comenzó incluso antes de que la Facultad de Medicina y Ciencias de la Salud recibiera a sus primeros estudiantes. En 2004, Los Andes realizó una inversión cercana a los 212.000 dólares para adquirir los primeros equipos de simulación, inspirada en referentes internacionales que ya incorporaban esta metodología como parte esencial de la formación médica.
Desde entonces, el crecimiento ha sido constante. Solo en 2025, el Centro de Simulación Clínica registró 5.773 horas de ocupación entre actividades de pregrado, posgrado y educación continua, además de fortalecer proyectos de investigación y programas de formación docente.
Este desarrollo también refleja un consenso creciente en la comunidad científica. En 2024, organizaciones de simulación clínica de 67 países publicaron la Declaración de consenso mundial sobre la práctica basada en la simulación en la atención sanitaria, en la que concluyeron que estas estrategias mejoran la seguridad del paciente, apoyan el trabajo interdisciplinario y deberían estar presentes durante toda la formación de los profesionales de la salud.
Para Diego Vivas, el alcance del Centro también ha cambiado. Ya no se trata únicamente de un laboratorio para estudiantes de Medicina, sino de un espacio pensado para desarrollar competencias en diferentes disciplinas.
"Pensamos que más que un laboratorio es un centro de formación. Esto es un centro de fortalecimiento de competencias para todo tipo de profesiones. Para psicólogos, administradores, abogados, economistas o quien necesite reforzar sus habilidades",
señala.
En ese hospital donde ningún paciente corre peligro, los errores dejan de ser un riesgo para convertirse en una oportunidad de aprendizaje. Cada decisión que hoy se analiza frente a una pantalla puede marcar la diferencia cuando, del otro lado, haya una vida real.
El 4 de agosto de 2026 se llevó a cabo la reapertura del Centro de Simulación Clínica de la Facultad de Medicina y Ciencias de la Salud de la Universidad de los Andes.
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