Participantes
Protagonistas:
César Cerón, Juan Pablo Salazar, Eider Flor.
Líderes de la Escuela Intercultural de la Paz Benicio Flor:
Erley Ibarra, Jisella Martínez, Adriana Sandoval, Lisifrey Ararat, Fráncia Márquez, Dúmar Arboleda, Hector Fabio Zambrano y Claudia Trujillo.
Colaboración institucional:
Universidad de los Andes. Comisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición. Asociación de Consejos Comunitarios de Suárez, Cauca, el Cabildo Indígena de Cerro Tijeras, la Asociación Campesina Asocordillera y la Fundación Trenza.
Producto
Objetivo
El sueño de Benicio es un documental que nace con el propósito de contar, desde el corazón del norte del Cauca, una historia de resistencia, liderazgo colectivo y reconstrucción del tejido social en medio del conflicto armado colombiano. A partir del sueño inconcluso de Benicio Flor Belalcázar, líder social afrodescendiente asesinado por su labor comunitaria, la obra busca mostrar cómo las comunidades indígenas, afrodescendientes y campesinas del municipio de Suárez retoman su legado y fundan la Escuela Intercultural de Paz Benicio Flor.
El objetivo central es visibilizar el potencial de estas comunidades para imaginar, construir y sostener una paz desde el territorio y retratar un proceso político y cultural profundamente arraigado en la historia y los dolores de la comunidad. A través de una narrativa íntima, tejida con la voz de tres líderes sociales, el documental busca poner en escena el encuentro intercultural entre pueblos que históricamente han vivido en tensión, pero que hoy se reconocen como aliados para la transformación.
El documental fue concebido no solo para ser visto, sino para ser conversado, pues su circulación en comunidades, universidades, organizaciones sociales y espacios públicos busca provocar encuentros, debates y nuevas preguntas sobre qué significa construir paz hoy en Colombia. En ese sentido, el objetivo de fondo no es solo mostrar una experiencia ejemplar, sino inspirar otras, activar la imaginación política, y contribuir a que la memoria de líderes como Benicio Flor no se pierda en el olvido, sino que siga viva en las prácticas colectivas que sostienen la vida en los territorios.
Principales hallazgos
A través del acompañamiento al proceso de creación de la Escuela Intercultural de Paz Benicio Flor, el documental permitió identificar aprendizajes fundamentales sobre la construcción de paz territorial, la memoria viva y la posibilidad del encuentro entre pueblos históricamente fragmentados:
- La construcción de paz en territorios como el norte del Cauca no puede pensarse sin reconocer las heridas del conflicto, pero tampoco sin visibilizar las capacidades organizativas, pedagógicas y espirituales de las comunidades.
- El encuentro intercultural entre pueblos afrodescendientes, indígenas y campesinos es una apuesta política compleja, pero posible, cuando se parte del respeto mutuo y del reconocimiento de las luchas compartidas.
- La figura de Benicio Flor funciona como símbolo y motor de memoria, dignidad y futuro colectivo. Su legado traspasa la pérdida y se transforma en guía para nuevas generaciones, que ven en la educación una herramienta para resistir sin reproducir la violencia.
- Las pedagogías comunitarias son potentes formas de conocimiento que integran formas de estar juntos, de cuidarse y de sostener la vida.
- El lenguaje documental, cuando se trabaja desde la escucha y el respeto, permite narrar procesos sociales sin simplificarlos ni revictimizarlos.
Metodología
La realización del documental se fundamentó en un enfoque de investigación-creación con una profunda dimensión comunitaria y territorial. Más que construir una pieza cerrada desde afuera, el equipo se integró a los procesos organizativos del norte del Cauca para acompañar, registrar y narrar el surgimiento de la Escuela Intercultural de Paz Benicio Flor:
Acompañamiento territorial: El equipo documental convivió en Suárez, Cauca, compartiendo con las comunidades y liderazgos que impulsaron la escuela, lo que permitió entender los ritmos, tensiones y acuerdos que dieron forma al proceso, y capturar escenas cotidianas con cercanía y confianza.
Narración desde los liderazgos comunitarios: La estructura del documental se construyó desde las voces de tres líderes de pueblos distintos: afrodescendiente, campesino e indígena. Se trata de un relato íntimo donde cada protagonista comparte su historia, su perspectiva y su rol.
Integración de archivo comunitario y memoria oral: Se utilizaron fotografías, videos previos, canciones y relatos del territorio que contribuyeron a construir la memoria colectiva en torno a Benicio Flor y su legado.
Producción audiovisual reflexiva y participativa: La estética y la narrativa del documental fueron diseñadas para reforzar el mensaje del encuentro intercultural: tiempos pausados, respeto por el silencio y los gestos.
Producción audiovisual reflexiva y participativa: La estética y la narrativa del documental fueron diseñadas para reforzar el mensaje del encuentro intercultural: tiempos pausados, respeto por el silencio y los gestos.
Alcance e impacto de de la investigación
El sueño de Benicio representa un aporte valioso a la construcción de una memoria viva, crítica y situada del conflicto armado en Colombia. Su impacto se refleja en la manera en que visibiliza un proceso de paz que no parte de acuerdos oficiales, sino de la acción cotidiana de comunidades que, pese a la violencia, siguen imaginando y construyendo futuro desde sus territorios. El documental ofrece una mirada profunda sobre el norte del Cauca como un territorio habitado por liderazgos resilientes, propuestas educativas transformadoras y una voluntad de encuentro entre pueblos que históricamente han sido violentados.
En términos políticos, la obra fortalece el reconocimiento de las escuelas comunitarias como espacios que reafirman que la educación popular puede ser una herramienta poderosa para transformar realidades, sanar heridas y generar redes de solidaridad. El documental actúa como plataforma para que estas iniciativas sean conocidas, valoradas y replicadas en otros territorios, visibilizando procesos que muchas veces quedan por fuera de la atención de los medios y las políticas públicas.
Desde lo pedagógico y comunicativo, el impacto de El sueño de Benicio se ha potenciado gracias a su difusión en espacios comunitarios, académicos, de formación docente y de pedagogía para la paz. Es una herramienta para activar preguntas, para sembrar conversaciones necesarias, y para fortalecer la sensibilidad ética y política de quienes lo ven. La figura de Benicio termina siendo no un homenaje ni un monumento, sino horizonte y una forma de decir que la paz no es un destino, sino una práctica diaria que se cultiva con palabra, con encuentro y con cuidado.